Enero – Febrero 2012 / Embajada de la República de Zaqistán, Buenos Aires / Zaq Landsberg – Sofía Gallisá

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Un proyecto de Zaq Landsberg con Sofía Gallisá y otros ciudadanos zaqistaníes

En el 2005, Zaq Landsberg compró 2 acres (aprox .8 ha) de tierra desértica en el estado de Utah a través de eBay.  Poco después de haber realizado un primer viaje exploratorio, él y otros compatriotas declararon la República de Zaqistán una nación soberana.  Landsberg ha regresado a la nación todos los años, por los últimos siete años y, con la ayuda de docenas de leales ciudadanos zaqistaníes, él ha construído una variedad de monumentos en el desierto.  Entre estos se incluyen un arco de triunfo de 3.65 mts., un puesto de aduana e inmigración, un gran asta para la bandera zaqistaní, tres centinelas robóticos gigantes, un domo geodésico y un bunker.  En adición a la expansión y desarrollo de la nación en su versión territorial, varios cientos de personas se han convertido en ciudadanos zaqistaníes.  Actualmente, más de cincuenta personas cuentan con un pasaporte zaqistaní.

La Embajada de Zaqistán es un esfuerzo para expandir la presencia global de Zaqistán y su influencia más allá de sus fronteras desérticas.  Como un territorio soberano temporero en Buenos Aires, Argentina, la Embajada de Zaqistán será una base de operaciones para la expansión de Zaqistán en Latinoamérica.  Buenos Aires, siendo ya una ciudad internacional y un puerto concentrador de culturas, con una rica historia cultural y artística conceptual, hace de la capital de Argentina un lugar natural para darle la bienvenida a Zaqistán.

El exterior de la Embajada será muy parecido a cualquier oficina diplomática – una bandera, letrero y seguridad en la entrada.  Dentro de la embajada habrá una exhibición sobre la historia de Zaqistán, historizando su pasado reciente en dispositivos de exhibición con artefactos y especímenes de flora y fauna, fotografías, mapas, textos de pared, una línea de tiempo y videos educacionales.  También habrá una estación de naturalización y entrega de pasaportes, donde los visitantes pueden convertirse en ciudadanos, jurar bandera y recibir un pasaporte.  Los nuevos ciudadanos podrán recibir su pasaporte en cuestión de minutos.

La Embajada también funcionará como un espacio para dar a conocer Zaqistán y sus ideales a través de una programación pública.  Uno de los eventos será un taller de creación de naciones, anteriormente desarrollado en escuelas y campamentos de verano.  En este taller, se piensa una nación, con bandera, sellos, pasarpotes y moneda, historia, mitología y leyes.  Los participantes desarrollan destrezas relacionadas a la gráfica, diseño y escritura creativa, a la vez que reflexionan sobre lo que sus acciones implican en un contexto mayor (económica, social y políticamente).

Otros eventos del proyecto incluyen conferencias sobre historia Zaqistaní en otros contextos históricos, demostraciones de destrezas de sobrevivencia en el desierto, el diseño, publicación y traducción de textos Zaqistaníes, y la creación de una estación de radio pirata con programación pro-Zaqistaní.

La Embajada de Zaqistán es particularmente apropiada para ser alojada en La Ene (Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo) por su énfasis en la colaboración.  Las contribuciones de otros artistas a Zaqistán han sido cruciales para su desarrollo, logrando que en apenas cinco años, unas coordenadas en el desierto se hayan convertido en una identidad nacional conformada por personas de diferentes partes del mundo.  Ser parte de la creación de un nuevo país también implica preguntarse qué significa un país, y qué entendemos por nacionalidad.  Zaqistán tiene la habilidad de absorber diferentes perspectivas y visiones de mundo.  Entre más personas sean parte de la nación, más rica y profunda se hace la conversación sobre el país.

Tanto La Ene como Zaqistán surgen como una profunda crítica institucional.  Ambas entidades no trabajan para reformar o cambiar las instituciones existentes, sino que intentan fundar unas nuevas.  La Ene y Zaqistán comparten ideales similares sobre la autodeterminación, dedicación a lo contemporáneo y un cierto sentido de urgencia, haciendo de La Ene un lugar ideal para recibir a la Embajada.

Zaqistán comenzó como un proyecto irónico y de mucho humor, pero ha tomado un tono más serio con el pasar de los años.  Su narrativa romántica secesionista y relación con la historia de la conquista del oeste, combinada con su producción de objetos coleccionables o efímeros de engañosa legitimidad, han ido conformando una identidad nacional.  En los pasados dos años, otros artistas han contribuído a esta identidad con la producción de películas, realizando instalaciones en el desierto y escribiendo ensayos sobre Zaqistán.  El ciudadano zaqistaní está interesado en comenzar algo desde cero, en actos desafiantes llevados a cabo mediante alianzas, y en la participación activa en la creación de una nación.  El proyecto se ha convertido en algo considerablemente más grande que un mero trabajo de land art o las ambiciones megalomaníacas de un artista.

  • Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo

    Ave. Santa Fe 2729, Local 34 (1er piso)
    Buenos Aires, Argentina

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